Un mito

Se dice que hay un lugar en Brasil donde pasan cosas muy extrañas: árboles que nunca paran de crecer, plantas caníbales que se alimentan de colibrís, insectos que vuelan sin tener alas, caídas infinitas de agua dulce y humanos hipersensibles que se ayudan entre sí. Dietas verdes, un único camino, momentos de silencio, prohibiciones y rumores. Habladurías varias de un experimento tan logrado y fallido, como todos los ensayos.

Sobre una sociedad perfecta

Debo comenzar anunciando que ésta ya existe. Se llama así, sociedad, y la hemos construido y moldeado a través de los largos días y las cortas noches. Siempre de acuerdo a las distintas necesidades evolutivas de los seres humanos y a sus caprichos incesables. Cambiar toda esa teoría no sería más que un tortuoso e inútil despropósito. Las fallas siempre serán las mismas: egoísmo, vanidad, ansias de poder, desdén y otro sinfín de conductas inapropiadas bien arraigadas en nosotros. Personajes de carne y hueso, siempre propensos a fallar.

Reality show

Una residencia artística es lo más parecido a un reality show. Entonces conviven por un mes una serie de concursantes (artistas) de diversos lugares del globo. Estos se dedican a armar naves espaciales, hacer instrumentos activados por una cascada, producir amplificadores de energía, grabar acciones imposibles, esculpir pies de arcilla, construir domos geodésicos, imprimir fogatas y meter toda una experiencia en una maleta. Aunque nadie gana un premio, todos se llevan algo a casa.

El tiempo que marca un reloj

Son las once menos cuarto. Ahora son las doce del día. Pronto serán las doce y un minuto. Y luego las doce y dos minutos. Pasará un segundo, luego otro, y cincuenta y siete más. En ese momento serán las doce y tres minutos. Entonces comenzará un nuevo minuto, y otra cuenta progresiva de dos dígitos a la que llamamos segundos. Más tarde se hará de noche, y luego de día, y se intercalarán las noches y los días que construyen una semana, un mes, un año, una vida.  

Banheiro seco

Del latín non aquatic instrumenti. Masculino.
Receptáculo rectangular en madera dentro del cual se defeca. Éste se compone de una silla a media altura con un balde plástico debajo relleno de una capa densa de aserrín. Lavado manual. Todos recogen la caca de todos.   

Consejos prácticos

Una obra portátil necesita, casi inevitablemente, de un viajero portátil. Una persona que sepa llevar justo lo necesario y empacarlo de forma tal que el desperdicio de espacio se reduzca al mínimo establecido por los records mundiales. Es decir, 1 milímetro cúbico por cada centímetro empacado. Para lograrlo es propuesto, por las leyes universales del diseño y el sentido común, utilizar la técnica básica con las que se apilan las famosas muñecas rusas, una dentro de la otra, y siguiendo siempre un patrón constante de crecimiento.

La verdadera carga de una maleta

Siempre me ha parecido que las maletas de viaje son algo así como una máquina del tiempo. Entonces introduzco lentamente la mano hasta el fondo del morral de viaje. Saco con esfuerzo un pequeño contenedor de afeites, y descubro, como por arte de magia, que todo tiene aún ese suspiro helado de mi ciudad de origen. Al instante, cada minúscula pieza me transporta inevitablemente a mi cuarto, a mi sala de baño, y específicamente, a esa gaveta en madera en donde guardo, junto al algodón y las medicinas, esos diminutos amenities que me he venido robando de los hoteles.

Residir fuerade casa

En la tarjeta del metro de Londres dice lo siguiente: “Travel is a means to an end: home”. Un robo "brandeado" a la obra de Homero.  

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